Producción

Optar por la producción de quesos mozzarella con fermentos lácteos, dentro del respeto a la tradición, implica una tarea mucho más laboriosa que la producción de mozzarella mediante el uso de ácido cítrico.

Haciendo uso de medios tecnológicos, tras la pasteurización de la leche cruda, se le añaden los fermentos seleccionados y el cuajo. Se van alternando fases de mezcla y corte con fases de reposo de más de tres horas, tiempo necesario para que los fermentos actúen de forma natural y obtener el típico sabor y aroma característicos de la mozzarella, fresco y delicado al paladar.

Nuestra elección de especialización y nuestra inversión en fábricas con una avanzada tecnología, con un alto grado de automatización y en continua modernización, tienen el objetivo de ofrecer siempre un producto organolépticamente excelente y ceñido a las características definidas por el reglamento de producción de la mozzarella.
Las pruebas de producto confirman que tomamos la decisión correcta.